domingo, 16 de marzo de 2008

El velatorio

Un relato que escribí hará tres años.

EL VELATORIO

Tanatorio municipal. Un ataúd encima de una mesa, rodeado de coronas de flores, está abierto mostrando al difunto, un anciano calvo y desdentado. Un grupo de tres mujeres de unos cincuenta años se acercan al difunto.

MARÍA

¿Dónde estará Milagros?

JULIA

Sí, ¿por qué no está aquí?

JOSEFA

Ya sabéis lo que pensaba de su padre, Dios ¡qué descanso!

JULIA

¡Shhh! Que está el hombre aquí, de cuerpo presente

JOSEFA

Yo sólo digo lo que dicen por ahí

MARÍA

(acercándose al cuerpo)

¡Pobre Sebastián! No somos nadie…bueno, tú ahora menos… Que todavía me acuerdo de cuando nos llevabas a la charca a pescar, ahí subidas al burrito la Milagrín y yo, los paseos y… ¡¿pero qué le han hecho al pobrecillo?!

JOSEFA

(Con Julia acercándose más al cuerpo)

¿A ver?

JULIA

¡Pero si es el traje de primera comunión, el de marinero!

JOSEFA

Y todavía le viene. Claro, esmirriado como era y con 96 años.

MARÍA

Esto es cosa de la Milagros, su padre llevaba el mar en las venas hasta que se lo cambiaron por un gotero. Quiso entrar como marinero pero no lo cogieron.

JULIA

¿Y eso?

MARÍA

De lo pequeñito que era decían que se tendría que pasar la vida atado al palo de mesana, por lo de las olas y los vientos.

JOSEFA

(No puede reprimir una carcajada)

Pero mira que vestirlo de marinero, eso ya es cachondeo.

MARÍA

La Milagros, que es una bromista.

JULIA

Bueno, vamos a dejarle la corona que se nos hace tarde

JOSEFA

(Sigue sin poder aguantarse la risa)

Espera, espera. Que creo que se le ha caído la dentadura

JULIA

Hace años que se le cayó la dentadura

JOSEFA

¡Nooo! Digo la postiza. Que creo que es lo que tiene al lado de la oreja.

JULIA

¡Pues es verdad! Dios mío, ¡qué chapuza le han hecho!

JOSEFA

Habrá que ponérsela de nuevo, digo yo

MARÍA

¡Calla! No seas desagradable

JOSEFA

No se va a quedar así el pobre hombre. ¡Tieso y desdentao!

MARÍA

Eso es cosa de su hija, que para algo el muerto es suyo

JULIA

Pero hombre María, tú eres la que más relación tenía con la familia.

MARÍA

¡Que no, que no meto yo la mano en la boca del muerto!

JOSEFA

No seas así, mujer, que es un favor que le haces al hombre

JULIA

El último favor, eso cuenta mucho de cara a nuestro Señor

MARÍA

¡Sois unas liantas! Venga, ¡acabemos ya!

(coge la dentadura de detrás de la oreja)

Dios mío

(intentando abrir la boca con las dos manos)

Anda que no está encajá

(haciendo fuerza consigue abrirla)

¡Ala!

(poniéndole la dentadura en la boca)

Ya tiene otra vez todos sus dientes. ¡Vámonos!

JULIA

Pero no le vas a dejar con la boca abierta, que se le va a caer otra vez

MARÍA

(intenta cerrarle la boca pero no puede, no se queda cerrada y se abre cada vez)

No se puede, se ha quedado abierta y no quiere cerrarse.

JULIA

Hazlo con fuerza

MARÍA

¡Que no! Hazlo tú pesada

JULIA

Yo no toco un muerto

JOSEFA

¡Por Dios, qué vergüenza!

MARÍA

Mira, mejor será que nos vayamos de aquí.

(Mirando al muerto)

Sebastián, la muerte es imprevisible y en tu rostro aún se puede ver la sorpresa. Descansa en paz.

Las tres salen del tanatorio en silencio.

Raoul Lorite

1 comentario:

Diluna dijo...

JA JA JA! Está genial. He podido visualizar la escena perfectamente, cada personaje con su forma de hablar, la situación cómica-macabra... y me he partido! Funciona perfectamente!

Quiero más...

Plenilunio

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